Un post —también conocido como entrada— es una publicación para Internet. Su nombre viene del verbo del mismo nombre, [to] post, que puede traducirse como publicar o compartir.

Esto se lo he robado a Wordreference:

post [sth] vtr (share on internet) (Internet) publicar vtr
compartir vtr
 (voz inglesa) postear vtr
She posted her favorite quote on her profile page.
Ella publicó su cita favorita en su página de perfil.

A grandes rasgos, hoy, se utiliza como sinónimo de artículo o texto publicado en múltiples contextos digitales: desde Facebook y otras redes sociales hasta foros de opinión (¡qué vintage!), un blog personal o una página web. Algunas redes sociales y de microblogging, como Pinterest o Twitter, incluso han bautizado con nombre propio a sus posts (pins y tweets o tuits).

Este blog, por ejemplo, contiene ya cientos de posts entre aquellos del diccionario de inbound marketing, los del blog corporativo o las páginas de información de los servicios, que no dejan de ser otro tipo de posts. También puedes encontrar ejemplos de post en el Facebook de Vorágine o en nuestra página de LinkedIn.

La utilidad de los posts en Internet

Los posts son el modo más funcional de conseguir atraer tráfico orgánico y posicionar contenidos siguiendo unas pautas que convierten esos textos (por regla general, aunque no exclusivamente) en amigables para los crawlers de Google y otros buscadores. Algunos de los atributos que hay que tener en cuenta son la densidad de las palabras clave, la estructura de títulos y subtítulos o el contenido de valor para el usuario (buena ortografía, coherencia, etcétera). De este modo, el post es el motor de cualquier estrategia de marketing de contenidos.

Además, si nos acercamos a una definición más utilitarista, podríamos decir que los posts sirven para informar a los usuarios de un tema concreto; sin embargo, también permiten plantear o difundir ideas y conceptos o realizar análisis y críticas de productos o servicios.


La imagen pertenece al videojuego Pathway (Robotality, 2019)