Sobre nosotros

Estúpidos humanistas que siguen soñando.

Javier Ruiz (Barcelona, 1986)

Quién soy, ¿no?

Pues uno de los españoles con el nombre y los apellidos más comunes de toda la península, supongo. Así que me consuela saber que, si has llegado aquí, será porque algo de lo que he escrito vale la pena.

Soy escritor, aunque me gusta definirme como «intento de», todavía. Podría decirse que también animalista y vegetariano, supongo. A los colegas les recuerdo (a menudo) que trabajo como digital copywriter, que es la forma pija de decirle a la gente que escribo textos para publicaciones digitales (páginas web, blogs, redes sociales, ya sabes).

Bueno, puedo contarte algo más, claro.

De niño me comí una caja de cerillas. Unos años más tarde, me salió barba y decidí que, religión por religión, prefería el heavy metal a las interminables misas en el colegio. Por aquel entonces, llevaba chupa de cuero hasta en agosto y, todavía hoy, mis amigos no pierden la oportunidad de recordarlo, públicamente, en los momentos más inoportunos. A los 18 olvidé matricularme en la universidad. Ese mismo año decidí que quería ser escritor. Mi padre se rio (mucho), aunque no le guardo rencor. Un año más tarde, empecé a estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras; me enfrenté a la lógica de segundo orden y escapé de allí escarmentado. Continué escribiendo. Después caí de bruces contra las Humanidades (UPF), fueron cuatro años geniales, aunque el título sigue en un cajón.

Al inicio de la crisis financiera de 2008, Laura, mi mujer (¿a ti no te suena mal ese posesivo?), y yo creamos Vorágine como un medio de ofrecer textos de calidad a agencias de marketing y publicidad; la cosa creció, y engañamos a muchas otras marcas con un poco de labia. En marzo de 2017, bajamos la persiana, y el verano de ese mismo año decidí que quería seguir haciendo una de las cosas que más me gustan, y aquí estoy.

Por cierto, sigo escuchando buena música. Eso tampoco ha cambiado.

Laura Palau (Palma de Mallorca, 1987)

Texto original

¿Que hable de mí? Okay…

¡Hola! Soy Laura. Una mallorquina con pinta de alemana que vive en Barcelona desde 2006. Soy vegetariana, kendoka y propensa a recoger animales y llevármelos a casa: mientras escribo esto, por aquí pululan dos pastores alemanes, un mestizo de mastín, una terrier ciega y dos gatos que tienen la maldita manía de maullarte para que les dejes salir al jardín y, de inmediato, vuelven a estar en la ventana pidiéndote entrar, ¿qué te parece?

Mi formación académica es extensa, pero, sobre todo, rara. Me matriculé en Diseño gráfico cuando en realidad quería hacer una FP de Ilustración; así que luego me largué a Barcelona y me puse a estudiar Humanidades (UPF), conocí a un chico que se gana la vida escribiendo todo tipo de historias y me casé con él. Poco antes terminé Arqueología, aunque solo he ejercido en cinco campañas, y, sobre todo, he trabajado en proyectos de comunicación gráfica en decenas de agencias de publicidad y marketing.

Mucho antes de todo esto la fotografía llegó a mi vida, pero solo me di cuenta de lo importante que era para mí cuando murió Caos, un pastor alemán que alguien maltrató y abandonó en una carretera secundaria y al que adopté en 2012; para mí, el perro más especial del mundo. De Caos descubrí que solo guardo una foto realmente especial, y no estamos juntos; entonces, supe mejor que nunca que son familia, y que todos queremos recordar a nuestra familia. Preparé Oldies, un proyecto fotográfico sobre perros ancianos como despedida de Caos, y descubrí que, en realidad, no era un final, sino otro principio.