Parece ser que los mercados se han enterado de que queremos a nuestros perros y gatos. Según El Confidencial, las gestoras han visto un nicho de mercado e incluso «ofrecen fondos con esta temática, como el Allianz Pet and Animal Wellbeing, que logra una rentabilidad anualizada del 20%». Es el boom, el boom de perros y gatos, y otros animales que conviven con las familias.

Un gran nicho… en el que invertir

El artículo, a grandes rasgos, intenta vender dos ideas: que la actitud hacia las mascotas ha cambiado —seguimos diciendo mascotas, eso sí: qué feo— y que es un gran nicho en el que invertir, si tienes un buen colchón. Aquellas que más crecen son la nutrición —el movimiento BARF tiene cuerda para rato—, los seguros para animales y la salud, o sea, diagnóstico y tratamiento veterinario. No seré yo quien critique esto, por tres razones: primera, el mercado manda; segunda, me llegan clientes de estos nichos, no voy yo a escupirles, pobres; y tercera, la más importante, hacen un bien. No es una burbuja más, por mucho que nos estemos acostumbrando a ellas: desde el juego hasta las criptomonedas (¿algunas?, confieso que no estoy muy informado), que vienen a ser lo mismo.

Andreas Fruschki, director de Renta Variable Temática y gestor del fondo Allianz Pet and Animal Wellbeing, ha destacado que «la actitud hacia las mascotas ha cambiado a lo largo del tiempo. Snoopy, el perro de la conocida serie de cómics, tuvo que conformarse con una cabaña en el jardín. Hoy en día, en cambio, las mascotas son más o menos miembros de la familia y su bienestar es muy importante para sus dueños, que están dispuestos a gastar mucho dinero en ello. Invertimos en compañías en las áreas de nutrición para mascotas, seguros para mascotas y salud para mascotas, viendo en esta última área, por ejemplo, una creciente demanda de diagnósticos y tratamientos veterinarios».

Extracto del artículo de El Confidencial: El ‘boom’ por el cuidado de tu perro o tu gato llega a la bolsa con una rentabilidad del 20%.

Todo este crecimiento tiene mucho que ver con la generación milennial. Vaya sorpresa, ¿no? En Magnet, de Xataka (enero de 2021, tras los meses más duros de la pandemia), planteaban un artículo sincero y realista que podría resumirse con: no podemos tener hijos, pero queremos crear nuestras familias y un perro o un gato cuestan mucho dinero, pero no tanto como un hijo.

 Somos dueños de menos del 5% de la riqueza, comenzamos nuestra vida adulta en pleno batacazo económico de 2008 y ahora, en lo que debería ser el mejor momento de nuestra carrera y años de construcción familiar, nos hemos visto afectados por una pandemia mundial.

El boom de perros y gatos y la generación milennial

Minyoung Lee en The Bold Italic explicaba en primera persona algo similar. Empezaba diciendo (traducido): Matisse, mi gata de 12 años, ha vivido conmigo en nueve apartamentos a lo largo de cinco ciudades de EE. UU. […] ella ha sido mi única fuente de estabilidad en la vida adulta.

Boom perros y gatos - Familia 2012

El boom de perros y gatos quizá explica mi apego a los animales, pero un servidor siempre ha llevado las cosas un paso más allá, como puedes ver. La fotografía pertenece a 2012. Hoy, convivo con 3 perros y una señora.

Si hacemos una lectura atenta de todo lo anterior, (diría yo que) se ve bastante claro. Los animales se han convertido en parte central de las vidas de varias generaciones, porque el mundo ha cambiado y, a su vez, esto provoca cambios en el mercado. ¿Sería correcto entonces afirmar que el boom de perros y gatos ha venido para quedarse?, y ¿es un boom o más bien una nueva realidad?

En lo personal, a mí yo treintañero le entristece lo que a tantos otros. Carlota Ramírez lo resumía bien en su titular para ElHuffPost: No es que no queramos hijos, es que no nos los podemos permitir. El boom de perros y gatos conecta, quiera o no, con esta idea: tener un perro o un gato es una decisión que hemos podido plantearnos y llevar a cabo, para lo otro, ni tan siquiera ha existido la opción. En esta tesitura, el mercado aprovecha la oportunidad, y es que esa sí es una verdad irrebatible: el mercado siempre aprovecha la oportunidad, pero hace trampa, porque, a diferencia de perros, gatos y milennials, no hay día que no esté en una posición favorable.