Hoy, el SEO o posicionamiento SEO es una de las grandes necesidades de cualquier negocio junto con la presencia en redes sociales y la publicidad online. Son las tres patas que sostienen la captación de usuarios y clientes para las marcas y, a grandes rasgos, responsables de su éxito. Cosa seria, ¿eh? Bueno, vamos a ver cómo arranca la cosa con una pequeña lección de historia moderna…

Déjate de rollos, dime qué es el SEO.

El SEO (Search Engine Optimization) es la optimización de un sitio web con el objetivo de mejorar la indexación y la posición de sus páginas en las SERPs o páginas de resultados de los motores de búsqueda (en esencia, Google). En otras palabras, el SEO sirve para intentar que tu web salga la primera en los resultados o, por lo menos, entre los primeros resultados cuando los usuarios busquen distintos términos (palabras clave) en el buscador. A diferencia del SEM, el SEO se centra en los resultados de búsqueda orgánicos, o sea, aquellos que no son pagados mediante publicidad online, como GoogleAds, BingAds, etcétera.

El SEO en los noventa…

El posicionamiento SEO y las acciones de optimización nacieron y crecieron en los noventa a medida que más negocios y emprendedores veían que atraer tráfico a sus páginas era sinónimo de pasta en sus cuentas corrientes. Hasta el lanzamiento de Google, en 1998, otros motores de búsqueda y directorios web funcionaban de un modo similar (Lycos, AltaVista, Yahoo!…). Por descontado, los algoritmos de la época nada tenían que ver con las últimas actualizaciones de Google (Penguin, Panda) y el SEO estaba basado en parámetros más simples, como la densidad de aparición de la palabra clave, las metas o el número de enlaces que apuntaban hacia una página, sin importar tanto la relevancia de estos ni el sector, por ejemplo.

Inicios del SEO; img: KITT

—Tú hártate a repetir las palabras clave por todos lados y oculta texto para aumentar la densidad, Michael.
—Joé, KITT. Que ya no va así la cosa…

SEO = autoridad y relevancia

Tras la consolidación de Google como el motor de búsqueda más importante del mundo se han ido puliendo aquellos factores mediante los que este decide posicionar las distintas páginas web, pero el SEO actual se basa en dos grandes principios: la autoridad, es decir, la popularidad de una página con respecto a un tema concreto (entre otros factores, cuanto más se comparte un contenido, más valor tiene para el buscador), y la relevancia, o sea, cuán útil y cómo soluciona el problema es la información de la página en relación con la petición del usuario. Vamos a ver un par de ejemplos.

Dos líneas de SEO: On-site y Off-site

El trabajo en posicionamiento SEO se basa en dos grandes frentes: el que se realiza en el sitio web y el que se realiza fuera del sitio web (otras páginas, redes sociales, etcétera). Vamos a ver cada tipo con un poco más de detalle, ¿vale?

  • SEO On-site: se trata de todos los trabajos de optimización que se realizan dentro de la página web, por ejemplo, la elección más adecuada de las palabras clave, el formato de las URL, metas, mapa web, contenido, UX (experiencia del usuario)… Aquí es donde tenemos mayor control, por lo que no hay razones para no estar «a tope» con el SEO On-site. Siempre.
  • SEO Off-site: aunque podemos ponernos un poco tiquismiquis, el SEO Off-site está 99 % relacionado con el linkbuilding y los backlinks externos de calidad que apuntan hacia nuestra página. Se trata del número y la calidad de los enlaces, nuestras acciones en Social Media, resultados de búsqueda, etcétera.

Por otro lado, podríamos diferenciar entre el Black Hat SEO —técnicas poco éticas o que van en contra de las políticas de los buscadores— y el White Hat SEO que busca dar relevancia SEO a las páginas con técnicas correctas y que cumplen lo que nos dice el tito Google. Para no alargar hasta el infinito esta Guía SEO —nos interesa, sobre todo, mostrar los fundamentos, pero también herramientas útiles, claro—, extendemos (en breve) una explicación de estos términos en un par de artículos de nuestro diccionario de marketing digital.

¿Cómo funciona el SEO? ¿Por qué me tiene que importar?

Para explicarlo con sencillez: el SEO es el amiguito de los buscadores. Cuando llega Google preguntando por ti, el SEO le habla mejor o peor y como Google es el rey del patio, y tú quieres ser un mozo o una moza popular en el recreo, te toca estar a buenas con el SEO. Ahora en serio (aunque ¿a que me has entendido?), optimizar tu web con SEO hace que a Google le resulte más sencillo saber qué relevancia y qué autoridad tiene tu página y, sobre todo, para entender si es o no útil para los usuarios que están intentando resolver un problema mediante una búsqueda concreta.

¿Qué opina Google?

Verás, no es casualidad que Google haya decidido que los resultados de GoogleAds (SEM) cada vez ocupen más puestos en las búsquedas por encima de los resultados orgánicos. Imagínate que tenemos una palabra clave con 90.000 búsquedas mensuales, ¿de acuerdo? Ahora pongamos que tú estás en el primer puesto (o entre los tres primeros puestos) de ese término de búsqueda, ¿vale? Imagínate que el porcentaje de clics que obtienes (CTR) es del 20 %. Solo por esa keyword, ¡te llegaría una media de 18.000 visitas!

Para alcanzar este objetivo, tu sitio web y tu SEO deberán pasar por tres fases: rastreo, indexación y posicionamiento; las dos primeras solo sucederán una vez por cada nuevo contenido (página web, landing, entrada de blog, lo que sea), el posicionamiento, en cambio, es un proceso dinámico y vinculado a lo que se conoce como Google Dance, es decir, el «baile» de resultados y los cambios de posición dependiendo de la relevancia de un contenido u otro.

Explicación SEO sencilla

Google es para el SEO lo que el rey Morty era en el patio del colegio de La banda del patio. Puedes vivir ajeno al código del recreo y lo que dice el monarca, pero no es lo más recomendable…

Rastreo de los motores de búsqueda

Google tiene crawlers o bots rastreando todo el contenido indexable a lo largo y ancho de Internet. Esto quiere decir que, a excepción de aquellas páginas en las que apliquemos una etiqueta noindex para evitar que aparezcan en las búsquedas de Google, el motor encontrará, antes o después, todas las páginas que vamos creando en Internet. Estos crawlers se moverán por toda la página y proporcionarán los datos necesarios a Google para iniciar el proceso de indexación. No obstante, por norma, nos va a interesar que Google rastree todo nuestro contenido cuanto antes mejor y, por ello, hay formas de acelerar estos procesos:

  • Contar con un sitemap o mapa web
  • Realizar cambios y actualizar con frecuencia, lo que siempre llama la atención de Google y podemos utilizarlo a nuestro favor (por ejemplo, webs y blogs que amplían mucho su contenido de forma periódica)
  • Tener un buen tiempo de carga (brevísimo) para ayudar a los bots a acelerar el rastreo
  • Aprovechar herramientas que Google pone a nuestra disposición: Google Search Console, lo que era Google Webmaster Tools

Indexación de los motores de búsqueda

Después de que el crawler de Google o el bot de otro motor de búsqueda haya rastreado el sitio web, las páginas se incluyen en un índice y se ordenan por autoridad, relevancia y temática. Allá por el Pleistoceno, la indexación estaba muy relacionada con la densidad de las palabras clave para mostrar resultados de búsqueda, pero, hoy día, la optimización del contenido SEO acoge muchísimos más factores en el algoritmo: a grandes rasgos, podríamos englobarlos todos dentro de la calidad del contenido (antigüedad, temática, detalle, imágenes, vídeos, linking interno y externo, etc.)

Posicionamiento SEO en los motores de búsqueda

Cuando el buscador ya ha rastreado e indexado el sitio web, el algoritmo clasifica, reorganiza y revisa de forma dinámica los índices. De este modo, empieza el Google Dance del que te hablaba antes. La estrategia de posicionamiento SEO, no obstante, debería empezar mucho antes de todos estos procesos y, en las primeras fases, debería compaginarse con publicidad online (SEM) y presencia en redes sociales. Esto es sencillo: hace diez años, podíamos obtener resultados SEO y, por lo tanto, un ROI (Retorno de la Inversión) en cuestión de semanas o, como mucho, meses, hoy 1) necesitamos plantear estrategias de inbound marketing por las características del mercado (que ya no aceptamos el outbound marketing en Internet) y 2) porque el ROI de invertir en SEO o posicionamiento web se nos va al medio y largo plazo.

Pautas básicas para optimizar el SEO de tu web

Vamos a recordar las cuatro cosas que todo el mundo sabe, y ya lo llevas bien para el examen, y, luego, justo sale lo que parecía más obvio y pinchas, ¿vale? En el posicionamiento SEO pasa esto día sí, día también, por lo que vamos con lo básico y, luego, ya profundizamos con una buena base.

Títulos

El título de tu página, entrada de blog, artículo, lo que sea, es mucho más importante de lo que crees, ¡y deberías darle prioridad siempre! Es uno de los elementos en los que se fija Google y el usuario antes, porque Google sabe que ahí radica lo que está buscando el usuario y el usuario… pues eso, es lo que está buscando el usuario (lo primero que mira en las SERPs).

  • Claro, conciso y directo: intenta que el título no supere los 60 caracteres —antes se hablaba de 70, pero you’know: smartphones y cambios en el algoritmo, entre otras cosas—.
  • Cuanto antes aparezca la palabra clave/tema, mejor: ¡prueba a empezar siempre que puedas por ahí!
  • Piensa y redacta títulos únicos: piensa que, por bueno que pueda ser un título, ¡si ya lo ha usado otro, no le quitarás la relevancia que ya tiene!

Títulos SEO en Vorágine Comunicación

Descripciones

A menudo, se tiende a tratar de sobreoptimizar algunos parámetros SEO: las descripciones es uno de ellos. No hay que agobiarse: tienen peso, claro que sí, pero en esencia trata de mantener algo natural que no supere los 160 caracteres. Por lo demás, intenta decir más con menos y recuerda que, aunque existen las SERPs de Google ahora muestran también descripciones más largas a veces (320 caracteres), seguro que puedes poner lo esencial primero y lo accesorio después.

Ejemplo de descripción SEO

Ejemplo de descripción SEO en uno de los SERPs de Google.

Direcciones web (URLs)

No es lo mismo llegar a este artículo con un grupovoragine.com/que-es-seo que tener como URL /guía-para-principiantes-del-seo-o-posicionamiento-web, ¿verdad? No se trata solo de brevedad aquí, sino también de sencillez. Ya ni hablamos de URLs que WordPress puede recomendarte, como:

/?p=173

/archivos/173

De estas, ¡huye! ¿Por qué? Pues porque no dicen nada: no describen ni ofrecen información útil sobre el contenido. Por el contrario, si utilizamos el formato /archivos/que-es-seo o /13-12-19/que-es-seo estamos ofreciendo una alternativa útil, pero que sigue ofreciendo información poco eficaz para el usuario, ¿entiendes?

En cualquier caso, estamos hablando de URL en sitios web nuevos o que ya hemos establecido este patrón de direcciones web (en WordPress: Ajustes>Enlaces permanentes, ¡recuerda!), pero si hemos utilizado algún otro sistema, hay que vigilar y no ponernos a modificar las URLs a lo loco, porque ya estarán indexadas y posicionadas. ¿Queremos optimizar el SEO de las direcciones web y nos ha ocurrido esto? Pues tocará aplicar redirecciones 301, pero con cabeza. 😉

Tus URLs deben ser tan descriptivas como… En fin, léelo tú mismo/a.

Encabezados o subtítulos

Vamos, lo que llamamos h2, h3, h4… El h1 queda reservado al título de la página, la entrada de blog, etc. Estas etiquetas HTML nos sirven para organizar el contenido y, por regla general, Google nos pedirá coherencia y sentido común. La mayoría de SEOs y bloggers de largo recorrido consideramos que, más allá del h3, mucho tienes que escribir, por lo que suele ser contraproducente si tu contenido no supera, qué sé yo, las miles y miles de palabras. Y estos ejemplos se pueden contar con los dedos de una mano para Internet, ¿o no?

  • Sobre los <h1>, te recomiendo que vuelvas unos párrafos atrás y leas las recomendaciones sobre títulos, pero por aquello de agregar algo más: una vez es suficiente y debe recoger, lo mejor posible, el tema del artículo.
  • Los <h2> te servirán, principalmente, para dividir (y destacar) los puntos  más importantes sobre los que va tu texto. Por regla general, trabajarás palabras clave de larga cola (long tail keywords) en ellos.
  • Los <h3> pueden ser útiles cuando tenemos un contenido notablemente extenso entre manos. En estos casos, los <h3> pueden funcionar bien como subsecciones de los anteriores (h2) y nos permitirán trabajar long tails todavía más largas.

Sobre encabezados y subtítulos SEO ten en cuenta que…

…cuantos más niveles bajes, menor relevancia tiene el encabezado frente al tema general (h1).

Veamos un ejemplo rápido:

<H1> Sombreros de hombre para 2020

<H2> Si eres hombre, descubre qué sombreros tienes que llevar este año sí o sí

<H3> Tipo de sombrero 1: yo qué sé, el fedora de arqueólogo a lo Indiana Jones

<H3>Tipo de sombrero 2: la gorra de viejuno del Brad Pitt y el diCaprio, ¡el Paperboy!

<H2> Conclusiones sobre por qué llevar sombrero es muy molón

En el texto de los <h3>, por ejemplo, podríamos colar <h4> con ventajas de ese tipo de sombreros, cuestiones a tener en cuenta por estación del año o lo que nos parezca de interés, pero debemos saber manejar bien en la estructura qué es relevante y qué no en cada contenido: en otras palabras, qué demonios están buscando nuestros lectores. Por ejemplo, la Revista GQ, que redactó un contenido relacionado con sombreros en 2017, analizó que lo más importante eran los tipos de sombrero y el por qué llevar sombrerete. Si nos ponemos tiquismiquis, la estructura de encabezados en ese artículo no es correcta, puesto que han usado <h3>, pero no hay rastro de <h2> que lo reservan para contenido relacionado. Bueno, ellos sabrán si la cosa les funciona (que me imagino que sí, claro), pero, desde mi punto de vista, hay mejores formas de organizar ese contenido, para que me entiendas.

Palabras clave

Las palabras clave son la base de todo el tinglado, pero sobre cómo vamos a identificarlas y trabajarlas, tenemos bastante contenido por aquí debajo en esta misma guía SEO, así que empecemos por hablar sobre cómo optimizarlas en nuestro WordPress, web u otro CMS (en serio, ¿no usas WordPress?). La keyword debe tener dos conceptos en consonancia: adaptarse al contenido que estás escribiendo y adaptarse a los términos que los usuarios están buscando en Google. No obstante, como 9 de cada 10 personas que se dedican «al Interné» te dirán que te obsesiones con las palabras clave, yo siempre opto por lo contrario.

Ante todo, sé natural, escribe sobre el tema sin pensar demasiado en las palabras clave (y, luego, ya adaptarás, y revisarás, y harás cambios: ahí te dejo un extra con mis buenas prácticas para redactar SEO, por cierto). En tres pasos sencillos: haz el estudio de las palabras clave (para todo esto, en este artículo encontrarás herramientas que analizan, miden y todo lo que te va a hacer falta: no te agobies), genera contenidos y, luego, adapta ese contenido a las palabras clave sin que pierda sentido.

Linkbuilding, enlazado interno, backlinking y anchor texts

El linkbuilding es otro de los aspectos fundamentales en la construcción de una potente estrategia digital. Google entiende la relevancia de nuestra página a través del enlazado de otras webs, que es sinónimo de confianza. Por supuesto, estos enlaces irán siempre acompañados de un texto, que es lo que conocemos como anchor texts, y que ayuda a los buscadores a comprender cómo pretendes posicionarte y qué soluciones ofreces a tus usuarios.

Las estrategias de linkbuilding, hoy, están muy relacionadas también con nuestra relevancia en redes sociales y profesionales, pero eso no quiere decir que no sigan funcionando la construcción de relaciones de networking que se traducen en enlaces entre una página web y un blog, o viceversa, por ejemplo. El otro gran olvidado es el enlazado interno, que siempre debe ser coherente y útil para los usuarios: un ejemplo de enlazado interno útil es nuestra página de Diccionario de marketing, que recoge las entradas del diccionario y los artículos como este sobre SEO, y similares (por ejemplo: qué es el inbound marketing o qué es el marketing de contenidos) y, bueno, también

Otros aspectos SEO fundamentales para tu estrategia de posicionamiento

Usa imágenes (y cuida tus imágenes)

Está demostradísimo que las imágenes (las infografías, los memes, los gifs…) atraen más visitas y cuentan con otros beneficios extra: ayudan a personalizar el contenido, generan engagement extra en redes sociales, mejoran el SEO con el atributo «alt img» (¡no te olvides de poner un texto alternativo! ¡Nunca!). Sobre imágenes para SEO, un artículo que me gusta mucho es Las imágenes y el posicionamiento web. ¡Échale un vistazo!

Atributo alt, texto alternativo

¡No te olvides del atributo «alt» o texto alternativo!

Diseños responsive y adaptados a los principales dispositivos

Vale, esto no deja de ser un pelín complejo por mucho que se diga, porque no vas a testar en todos los dispositivos habidos y por haber (un truco, por cierto, es sacar partido del F12 en Chrome). Un buen diseño debe atraer, pero también debe poder visualizarse en smartphones con calidad (y ahora mucho más, que buena parte de las visitas ya llegan de ahí).

Cuida tus contenidos para que hablen bien de ti

En otras palabras:

  • Genera contenidos de calidad y, a poder ser, multicanal: está genial trabajar un blog, vídeos, redes sociales… Y, hoy día, es directamente necesario.
  • Mueve tu contenido: feeds y listas de suscriptores, redes sociales, publicidad online…

Por último, hay cuatro puntos fundamentales de los que, de una forma u otra ya hemos hablado, pero que vale la pena recordar porque son muy importantes para el SEO de tu sitio web:

  • La velocidad de carga de tu página web: si tu web carga rápido, tu tasa de rebote baja; si tu tasa de rebote es más baja, tu web se visita más (y mejor), y a Google eso le mola.
  • La relevancia de tu web, blog o portal, que los motores de búsqueda pueden leer a través de la experiencia del usuario: ¿la visita ha sido útil para el usuario? Pues Google lo sabe.
  • Cuánto se comparte tu contenido: si creas contenido único y de calidad a través de tu estrategia de marketing, y este se comparte, los buscadores entienden que gusta y obtiene mejores posiciones en las SERPs
  • La calidad de tu hosting: lo he dejado para el final, porque es lo más importante y lo menos importante. Si tienes un buen proveedor, no eres consciente de lo importante que es; si tu servidor se está cayendo un día sí y otro también… afectará a tu estrategia SEO notablemente.

Herramientas SEO a lo largo de todo el proceso de posicionar tu web

He actualizado este tipo de listas varias veces a lo largo de mi vida laboral. Esta vez, mi idea es ofrecer una panorámica completa de todo el trabajo SEO que vamos a tener que realizar (búsqueda de palabras clave, ranking, analítica web, backlinking, etcétera) y enlazarlo con aquellas herramientas más útiles. En cualquier caso, todo cambia, y las herramientas SEO, pues también, por lo que este artículo (igual que el que generaremos en Vorágine para SEM o para SMM) se irán actualizando periódicamente. O, por lo menos, esa es nuestra intención.

Pero ahí van dos consejos que no pasan de moda:

  • Busca aquellas herramientas SEO que se adaptan a tu forma de trabajar, a tus objetivos y tus necesidades
  • Está la ley de Murphy SEO también, no te arranques los pelos: cuando encuentres un software que vale la pena, te vas a dar en la frente con otros dos más baratos, o más completos, o más visuales

Y tres puntos básicos antes de empezar:

  1. Una herramienta SEO simplifica el proceso de búsqueda de información, pero no es la única vía para encontrar información sobre lo que buscamos, solo es un modo más rápido o automatizado con el que recorrer el camino.
  2. Entre las principales herramientas no hay grandes diferencias: unas se adaptarán mejor que otras a nosotros.
  3. La creación y optimización del contenido es básico, y debe hacerse de forma manual: una herramienta SEO nos informa, pero no puede adecuar contenidos o procesos a un algoritmo que solo conocemos parcialmente

Dicho esto, vamos a entrar en las diferentes funciones que pueden facilitarnos mucho la vida al empezar a trabajar el posicionamiento en buscadores.

#1. Suites, o los “todo en uno”

Las SEO suites son programas que permiten analizar nuestro ranking en buscadores, así como el de la competencia y monitorizar nuestras campañas de PPC o redes sociales a través de una única interfaz. Como principal ventaja, ahorran mucho trabajo; como contra, tienen un coste mensual medio más alto que otros tipos de software que no aglutinan tantas funcionalidades (es lógico, ¿no?). Uno de los más conocidos es Raventools ($79-$399/mes). Traffic Travis es gratuito, pero cuenta con funcionalidades más limitadas.

Nos queda Google Search Console, que también es gratuita y de uso obligado, y quizá no podríamos considerarla íntegramente una suite, pero sí mantiene muchas de las funciones de estas, como análisis de keywords, estudio del dominio o análisis de enlaces internos y externos, lo que la convierte en una opción imprescindible que mantener en el repertorio.

#2. Análisis de backlinks y de la competencia

Al lanzarnos al mundo de la optimización SEO, lo primero que deberíamos hacer es investigar a toda nuestra competencia directa. Saber qué otros sitios web están apuntando hacia ellos es un buen modo de conocer por dónde deberíamos movernos nosotros. Las herramientas SEO de backlinks más conocidas son:

  • Majestic SEO ($46,99/mes): un clásico, sencilla y completa. Te da el anchor text (texto visible del enlace que apunta hacia otro lugar), el valor de la página, un histórico de enlaces detectados…
  • OpenSite Explorer ($99/mes): su gran ventaja es la posibilidad de ver el tipo de enlace que ha detectado (es decir, 301, dofollow, nofollow, etcétera) que se suma a todo lo anterior.
  • SEMrush ($99/mes): básica para “espiar” la estrategia de pago (y, muy a menudo, también el posicionamiento orgánico) de tu competencia.
  • Ahrefs ($99/mes): entre los añadidos (facilita el histórico de enlaces, y su creación y eliminación) y la posibilidad de hacer una serie de consultas gratuitas cada día, Ahrefs tiene muchos puntos para convertirse en tu herramienta preferida de backlinking.

#3. Herramientas SEO de analítica web

De la extrema necesidad de contar con Google Analytics al diseño espantoso (en serio, es horrible) de Xenu que lo compensa por otros lados. A mí me gusta mucho y casi se me hace imprescindible Screaming Frog también (links rotos, contenido duplicado, fallos de indexación, evaluación de títulos…), Quicksprout o Website Auditor.

#4. Para tu estrategia de enlaces (linkbuilding)

Linkbuilding (construcción de enlaces) es aquello que lleva una década muriendo según muchos y lo único que hace es funcionar de un modo natural, como se buscaba desde los inicios. Por ello, tú ni caso: sigue siendo un punto importante si queremos conseguir relevancia y notoriedad en nuestros sitios web (aunque el contenido no deja de ser la piedra angular, claro). Así, BuzzStream o Heepsy nos permiten contactar con influencers de nuestro sector y simplificar el trabajo, mientras que Link Detective (gratuita) analiza perfiles de enlaces y crea informes detallados. Otras buenas opciones a tener presentes son: Outdated Content Finder, que busca contenido desactualizado, y WhiteSpark, que analiza las menciones que has recibido mediante keywords, dirección o teléfono: muy útil para tu SEO local.

#5. Estudio de palabras clave (keywords)

En el centro de toda estrategia de posicionamiento SEO están las palabras clave. Entre las opciones gratuitas, destacan Google Keyword Planner (competencia, ideas relacionadas, búsquedas locales…), Google Trends (tendencias y variaciones de búsqueda), Soovle (que agrupa sugerencias de los principales buscadores) y Ubbersuggest, que te servirá para coger nuevas ideas o trabajar long tail keywords. De pago, tienes Wordtracker, que quizá es de las más conocidas (insertamos una keyword y encontramos las palabras clave relacionadas, así como el volumen de búsqueda o la competencia directa). No obstante, nosotros hemos sacado bastante más partido a Concentrate, pues es mucho más fuerte y está mejor enfocado a sugerencias de palabras clave de larga cola.

Tampoco deberías olvidarte de contar con alguna herramienta que te permita ver la posición de tus palabras clave en el buscador con rapidez. De este modo, evitarás tener que rastrear por Google cada vez que tengamos que hacer una comparativa.

Te recomiendo:

  • Rank Tracker (en el suite de SEO Powersuite), que nos permite consultar y medir nuestra estrategia de posicionamiento integral de forma gratuita (con limitaciones).
  • SERPWoo (gratuita, con limitaciones): nos permite ver los cambios de los SERP (páginas de resultados de búsqueda) y monitorizar nuestra estrategia y la competencia.
  • Authority Labs, cuya principal ventaja es dividir keywords por campañas y evaluar el rendimiento de las mismas.

#6. Plugins en el navegador

Muchos plugins y herramientas integradas en el navegador nos permitirán un trabajo diario y una mejor monitorización: a la larga, esto ahorra tiempo y nos mantiene con datos actualizados actualizados. El ejemplo que todo quisqui conoce es SeoQuake, una toolbar para Chrome, Firefox y Opera que ofrece datos acerca de la página: dominio, relevancia de contenido, rankings,integrado en la interfaz.

También puedes probar:

  • MozBar: similar a SeoQuake, permite ver la autoridad de la página y los principales parámetros SEO.
  • Firebug: recursos web, el tiempo de carga de los mismos; complementaria a PageSpeed de Google, aunque me quedo con esta última yo.
  • Web Developer: para analizar cualquier elemento del código de una web.
  • Broken Link Checker: busca enlaces rotos y te los marca en rojo, lo que te ahorra muchos dolores de cabeza.

#7. Plugins SEO para WordPress

Hoy, SEO y WordPress van de la mano. Para optimizar contenido, las dos herramientas SEO clásicas son: All In One SEO y WordPress SEO de Yoast; lo cierto es que como ocurre en otras de las muchas recomendaciones de esta pequeña guía, no hay grandes cambios ni mejoras entre uno y otro, donde lo más importante a tener en cuenta es una posible incompatibilidad con la plantilla o con otros plugins. Para mejorar tu SEO, también puedes sacar partido a plugins orientados a long tails (búsquedas largas como “pienso veterinario para perro adulto en Barcelona”, por ponerte un ejemplo rápido), como Fuzzy SEO Boost, LJ Longtail SEO o Clean Up Booster, enlaces rotos (Broken Link Checker) o la posibilidad de encontrar contenido relacionado útil para completar tus posts con Zemanta.

#8. Redes sociales y SMM

Para integrar los perfiles sociales y mover tu contenido SEO, hay dos opciones que destacan por arriba: Hootsuite y Buffer, que permiten distribuir los contenidos en horas de máxima audiencia y facilitan el mantenimiento sin sudores fríos en la nuca de un Content Plan o plan de contenidos.

  • Para Twitter, Social Bro se ha especializado en localizar y analizar a fondo perfiles, seguidores y líderes de opinión, por lo que si tu empresa usa la red de microblogging de forma profesional, ¡será una gran adquisición por $10 al mes!
  • Por último, entre medias, Awario ofrece una solución intermedia (analítica, calendarización y gestión de cuentas) entre Hootsuite y Buffer y Social Bro, con varias licencias que se adaptan muy bien a los distintos perfiles de profesional.

¡Espero que esta guía SEO para principiantes te sea de utilidad!