Hace unos años, por todos lados se oía o se leía: «Fórmate como copy y empieza a escribir y a ganar billeticos.» En mi caso, el tiempo le ha dado la vuelta al asunto. O quizá son mis ganas de pegarle un buen meneo al tema y darle un giro de 180º/una pizca de realidad al tema del copywriting: porque si quieres ganarte la vida como redactor (o redactora),copywriter, o content writer (que no es lo mismo, ¡ojo!), lo de escribir tiene que gustarte (primero), se te debe dar bien (segundo) y, eso sí, (tercero) pesa, y mucho, lo de la formación continua.

Si estás buscando un artículo/contenido para aprender a escribir para Internet, revisa mi guía de redacción SEO para copywriters (versión 1.0, eso sí)

Este artículo se actualizará, en breve, con mis recomendaciones de formación para copywriting/copywriters en 2021.

Un «poquico» de historia de copywriter veterano…

Como se te ve con interés, seguro que sabes que el marketing de contenidos no surgió de la noche a la mañana. Aparecieron los blogs (bueno, técnicamente primero surgieron los chats, los foros, o Internet en formato comercial, whatever…) y, en paralelo, las páginas web de empresas y negocios. Los primeros ganaron relevancia a medida que conseguían lectores fieles (hablo de cuando la peña aún compraba el periódico en el quiosco), mientras, los negocios empezaron a generar páginas web, más centradas en el antiguo Page Rank de Google y el SEO d’epoque: metaetiquetas, metadescripciones o keywords y que, de un modo u otro, siguen hoy vigentes tras miles y miles de cambios en los algoritmos de los buscadores.

Sobre el copywriting y la formación

En Internet, el contenido busca destacar, atraer y vender.

Pero mejor nos dejamos de rollos, ¿no? Lo cierto es que desde la empresa que vende productos o servicios al usuario que quiere convertirse en blogger (o vlogger) de éxito o está utilizando redes profesionales y sus propios medios (blogs, podcasts, vídeotutoriales…) para encontrar empleo o captar clientes, el contenido en Internet busca destacar por encima del resto, atraer a las personas interesadas y vender (algo, o venderte a ti mismo/a).

Formación copywriter - Teclado quieto, presta atención

Deja quietas las teclas; ¡echa un vistazo general!

Tras una década escribiendo contenidos para páginas web, blogs corporativos y espacios personales, he comprobado que hay dos realidades fundamentales por las que aprender contenidos relacionados con el copywriting. La primera es siempre profesional, y responde a un deseo de trabajar en el sector, mientras que la segunda es, habitualmente, adaptativa, y surge de la necesidad de autónomos, pymes y grandes marcas de remar en la misma dirección en la que va cambiando el medio digital.

Hace cuatro o cinco años, el día a día de todo quisqui en el sector era:

  • Echarle un buen vistazo al lector de feeds, con diez, quince o veinte blogs de calidad sobre TIC, marketing, comunicación, publicidad, redacción web
  • Mantenerse a la última en todas las comunidades sociales y profesionales: Facebook, Twitter, Google+ (D.E.P.) y se fueron sumando otras, como Instagram (hoy, reina indiscutible del contenido), LinkedIn…
  • Formación continua, a menudo traducida en másteres, posgrados, cursos on-line… y también formación interna en la empresa

Junto con todo lo anterior, tocaba currar. Cuidadito, que no es poco lo que estoy diciendo. Habrá quien crea que esto es así, pero desde mi punto de vista, todo lo anterior sumado a ocho horas de trabajo, se convertía en mucho tiempo perdido para perfiles de copywriter que, realmente, no necesitaban mucha de la información/formación (para realizar su trabajo de forma eficiente, quiero decir: otra cosa es ampliar competencias) que les llegaba: estrategias de inbound marketing, SMO, SEM, etcétera; como el C1 de inglés que te piden para currar todo el santo día con contenido en español o para leer unos cuantos artículos en inglés (que quizá, un C1 no sobra, pero seamos serios: tampoco es que lo necesites para todo, ¿no?).

Desglosando perfiles: la formación del copywriter

De algún modo, poco a poco, hemos aprendido a desglosar perfiles donde hay que separarlos y a eliminar otros que se esfumaron con la burbuja del marketing digital: uno típico es el del «curador de contenido», que puede asumirlo un redactor SEO sin problemas.

Por descontado, a continuación, te explicaré lo que yo creo que es necesario para formarte de cero como copywriter o redactor, tengas intención de entrar como junior/senior en una agencia o de trabajar como freelancer, ¿vale? Quiero decir, que es muy subjetivo de pelotas, pero creo que es una buena vía (o visión) para formarte como copy y adquirir una serie de recursos que te facilitarán mucho la vida en tu(s) nuevo(s) trabajo(s). Y estas conclusiones también son fruto de muchas pifias, ¿eh? Así que, si tú las puedes evitar, por mí genial.

Formación copywriter - Centros y bases educación

¿Cómo formarte como redactor o copywriter?

Primero, y perdona la confianza. Deja, poco a poco, en la mesa ese folleto de máster «superguay»… ¿capisce? Sí, vale. Es de la Universidad Copón-Qué-Nivelón-Tiene-la-Institución o del Instituto de Marketing Que Lo Peta Máximo en tu ciudad y que cuesta 6.000 pavos al semestre, pero vamos paso a paso. ¿Tú qué querías? Redactar contenido, ¿no?

Vale, pues está claro que necesitas:

  • Una buena base de conocimiento de SEO, porque sin esto te va a resultar muy difícil entender cómo se estructura un post, cómo se optimiza para los motores de búsqueda y las redes sociales y qué te están pidiendo: comprender que las búsquedas orgánicas o de pago llegan conforme a necesidades específicas, así como que los contenidos ayudan a cubrir o a confirmar al público que está donde quiere estar es utilísimo para abrir la mente. Esto se traduce en una pizca de keyword research y analítica web.
  • Conocimientos básicos de inbound marketing, como entender qué es un embudo de conversión y cómo cambia el contenido dependiendo de si se orienta a un nivel TOFU, MOFU o BOFU: para mí, donde se pierde más tiempo y dinero es con redactores/as que les cuesta mucho diferenciar y adaptar contenido (tono, estilo, datos) a un target o a una buyer persona concretos
  • Redacción creativa: ¡uf!, el talón de Aquiles de mucha peña. O sea, ¿cómo vas a ser redactor SEO o publicitario si no sabes contar historias? «Pa’empezar», hablo de storytelling y storyselling. Pero también te ayudará más aprender cómo escribir un cuento o un relato breve que un curso genérico de marketing digital.

Con estas bases, claras, ahora sí. El siguiente paso que yo daría es:

#1. Completar tu perfil de copywriter con formación a la carta

A fuerza de golpes… se aprende. Y eso quiere decir que no te hagas un curso de AdWords Superior o un máster (genérico) de marketing digital si lo que quieres es escribir contenidos y trabajar de redactor o redactora. ¿Por qué? Porque no te va a servir de un carajo, casi. Y recuperar esa inversión económica puede ser muy costoso en tiempo (o, directamente, no la vas a amortizar).

En cambio, proyectos como QuondosAula CM, Domestika o ThePowerMBA funcionan mucho mejor que los cursos tradicionales y están más al alcance de cualquiera. Quizá es un duro golpe a la titulitis de este país, pero ¿qué importa? No solo porque son online y puedes adaptar el ritmo, sino porque el equipo de profesores o colaboradores lo mantiene actualizado. Y lo que todavía es más importante, eliges exactamente qué quieres aprender, no se te impone un marco teórico que para lo único que te va a servir es para mover de aquí para allá un papelajo.

#2. Aprende ortografía, en serio

Bueno, y coherencia sintáctica y gramatical. A mucha peña le da vergüenza, porque ellos/as «ya saben escribir», pero no. Es brutal la cantidad de gente que se dedica al copywriting o la redacción SEO y no sabe mantener el género en una oración de media línea, o te cambia de primera a tercera persona cada dos párrafos. Como exalumno de Cálamo&Cran te diré que son una opción muy interesante, pero hay muchísimas otras, desde edX o Coursera (gratuitas) hasta manuales de referencia y seminarios en universidades. No es lo más divertido del mundo, ya lo sé. Pero es una parte imprescindible de tu trabajo. ¡Puedes echarle un ojo a mi artículo sobre ser corrector de textos!

#3. Lista de feeds con blogs de referencia y extras (podcasts, vídeos, etc.)

Con tantísimos blogs en Internet, empieza por seguir a los más conocidos en el sector (por algo lo son, recuerda) y encuentra tus propios mentores a medida que lees, y lees, y lees… Sí, ya sé que te decía por ahí arriba que no hay tiempo para todo. No obstante, no te vayas a los extremos: es lógico que no puedas seguir 15 blogs y 5 podcasts cada semana, pero quizá puedes seguir un par de blogs y un podcast, ¿no? Pues eso. En las primeras etapas, todavía es más importante: recuerda, simplemente, ser crítico/a y forjarte tu propia opinión.

#4. Créate un blog en WordPress.org y machácalo

En los inicios, gastarte cien euros y revisar las entrañas de un WordPress te ayudará a familiarizarte con los CMS, los plugins y ver qué se te da bien, qué no se te da tan bien y por dónde quieres ir aprendiendo los próximos meses: quizá descubres que te gustaría ampliar tus conocimientos de Google Analytics o que, además de escribir contenido web o entradas de blog, te gustaría empezar a trabajar con copies para Facebook o Instagram.

#5. Mantente activo en redes sociales y profesionales

No se trata de convertirte en una rockstar del Twitter o el LinkedIn, pero no te va a hacer daño tener unas cuantas listas propias y suscribirte a otras interesantes de tu sector. Todo ello te ayudará a descubrir nuevas herramientas, explorar nuevas tendencias en el marketing y mantenerte conectado/a con gente interesante.

¡Espero que este post te sea de utilidad y te ahorre tiempo y dinero!


El mural pertenece al autor alemán-iraní Kani Alavi y representa el día que cayó el muro de Berlín y miles de alemanes orientales llegaron a la Alemania occidental.

Si te interesa conocer otros murales y graffitis en los restos del muro, puedes visitar este enlace de Culture Trip.